Fumigación para salones de belleza

La fumigación para salones de belleza funciona mediante la aplicación de agentes biocidas líquidos (en atomización) o en humo/niebla (gases), diseñados específicamente para saturar el ambiente y penetrar en grietas o falsos techos donde las plagas suelen ocultarse. Este proceso está adaptado para ser inodoro y seguro cerca de áreas de tratamientos faciales, corporales y mobiliario cosmético.

 

El proceso estándar se desarrolla en cuatro fases:

1. Preparación y resguardo
Antes de aplicar cualquier producto, todo el personal debe proteger o retirar productos cosméticos, cremas, tintes, toallas y utensilios de uso personal (tijeras, limas, brochas). Los equipos eléctricos y herramientas metálicas se guardan en áreas selladas para evitar la contaminación cruzada o daños en los materiales.

2. Aplicación del tratamiento
Se utilizan técnicas adaptadas al tipo de plaga (como cucarachas, hormigas, arañas o roedores):

Aspersión / Nebulización: Aplicación de insecticidas de bajo impacto en zócalos, esquinas, áreas de lavado y bodegas.
Gel insecticida: Ideal para áreas de preparación de café o cocineta, ya que no emite vapores tóxicos y atrae a los insectos sin contaminar el aire.
Termonebulización: Emisión de humo seco para llegar a grietas profundas y lugares de difícil acceso.

3. Ventilación y limpieza
Una vez terminado el proceso, el salón debe permanecer cerrado durante un tiempo determinado (usualmente de 2 a 4 horas) para que el producto actúe. Posteriormente, se deben abrir puertas y ventanas para ventilar perfectamente antes de reanudar las actividades. Es obligatorio limpiar todas las superficies de contacto (mesas, sillas, lavabos) con un paño húmedo antes de volver a atender clientes.

4. Mantenimiento y prevención
Para evitar el cierre temporal del negocio o riesgos sanitarios, las normativas sugieren realizar fumigaciones preventivas al menos 3 veces al año (o incluso mensuales dependiendo de la zona y clima), asegurándose de contratar una empresa certificada que entregue un certificado DDD (Desinfección, Desinsectación y Desratización) válido para inspecciones de salud